Hay una capacidad que nos permite salir airosos de estas
situaciones, y esa capacidad se llama Resiliencia, y al igual que la
autoestima, podemos mejorarla, fortalecerla, promoverla.
La resiliencia permite tener una vida “sana”, viviendo en un
medio “insano”.
Actualmente se reconoce “la necesidad de fortalecer a los
niños interiormente para que puedan resistir a las dificultades de este mundo
tan difícil. Tan globalizado. Fortalecerlos es informarlos, formarlos,
favorecer las vivencias de cada etapa de crecimiento, físico y psíquico, sin
apurar sus tiempos y conociendo sus potencias y sus características
espirituales. Y acercarlo a través de diversos modos, técnicas... en el
conocimiento de sí mismo.”
Trabajar el campo de lo resiliente en los niños, niñas y
adolescentes, es destacar sus fortalezas innatas y no sus debilidades o
problemas, ver la manera de desarrollar esas fortalezas y no sólo identificar riesgos,
pues esto debilita y daña.
Para desarrollar la capacidad resiliente de los niños y
niñas, debe promoverse que tengan conciencia de su identidad y utilidad, que
puedan tomar decisiones, establecer metas y creer en un futuro mejor,
satisfacer sus necesidades básicas de afecto, relación, respeto, metas, poder y
significado.
Bibliografía
Cuenca, R.
(2007). La Inclusión de la Educación-Como hacerla realidad. Lima-Perú:
Foro educativo.








Gracias por la información, muy buena herramienta de ayuda para acompañar a los NNA en su desarrollo
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